Todo animal que ingresa en Brinzal recibe la máxima atención posible. En función de su estado pasará por diferentes fases en su recuperación.

  1. EXPLORACIÓN INICIAL Y PRIMEROS AUXILIOS
    Inicialmente las aves pasan por la enfermería donde son sometidas a un primer examen general el cual es muy sistemático para no dejarse ninguna parte del cuerpo sin explorar y no pasar alto ninguna posible patología.

    Este examen se puede completar con pruebas hematológicas, bioquímicas, microbiológicas, radiográficas y un análisis coprológico para valorar si tienen parásitos internos. Después de la exploración ya podemos tener una idea de lo que le sucede, lo cual puede ser muy variado: fracturas, electrocuciones, grandes parasitemias etc.

    Tras de este examen se aplican unos primeros auxilios, vitales para mantener con vida a nuestro especial paciente, para estabilizarlos. Suelen llegar en muy malas condiciones. Estos primeros auxilios suelen ser a base de una fluidoterapia adecuada. En muchas ocasiones se aplica también una analgesia para disminuir los dolores, y se suele comenzar con un tratamiento farmacológico adecuado.

    Desde que el ave entra en la enfermería hasta que se le aplican los primeros auxilios no suele pasar más de media hora ya que son animales salvajes sin contacto con los hombres y demasiado manejo podría causarles demasiado estrés y con ello la muerte.

  2. PERIODO DE OBSERVACIÓN
    Durante los primeros días y hasta que el ave esté con unas constantes vitales estables permanecerá en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos), unas pequeñas instalaciones acondicionadas para este periodo. Durante se estancia en ellas, el animal recibirá el tratamiento adecuado a las lesiones que presente. Son típicas las cirugías por fractura de algún hueso o las curas de heridas.
  3. REHABILITACIÓN
    Una vez el animal está completamente recuperado de sus lesiones, ha de pasar por un proceso de rehabilitación. Hemos de pensar, por ejemplo, en el periodo de inactividad por el que ha pasado durante el tratamiento veterinario, o en la anquilosis que puede sufrir un miembro fracturado tras el periodo en el que ha permanecido inmovilizado. Necesita, por tanto, el animal volver a poder hacer todo aquello que hacía antes de ingresar: volar perfectamente, cazar, etc.

    Para ello, será introducido en una instalación exterior de tamaño adecuado al suyo propio y a su capacidad inicial de vuelo. Estas instalaciones se denominan naves de vuelo, y son algo así como una pequeña porción de naturaleza en la que nosotros controlamos la dureza de las pruebas. Durante el proceso, el animal es continuamente evaluado. Antes de ser liberado, nuestro paciente debe reunir las condiciones necesarias para sobrevivir en la naturaleza.