Proyecto Alba (Fase 2)

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Descripción

La población de Lechuza Común (Tyto alba) muestra un acusado declive, fundamentalmente en la mitad sur peninsular. Al igual que en otras muchas especies, el actual modelo de gestión agrícola de secano parece estar detrás de esta situación.

El proyecto Influencia de los usos agropecuarios en la ecología de especies silvestres amenazadas: el caso de la Lechuza Común, conocido como Proyecto Alba (Fase2), se desarrolla durante el año 2019.

  1. DESCRIPCIÓN GENERAL
    El presente proyecto trata de evidenciar esta situación a través de varios estudios relacionados con la ecología reproductora de la especie en diferentes hábitats sintonizados con diferentes usos del suelo (ganadero, agrícola) dentro de espacios de la Red Natura 2000. En concreto, se pretende llevar a cabo (1) un profundo análisis de los cambios en la distribución de la Lechuza Común en la Comunidad de Madrid, (2) un estudio de selección/uso de hábitat de la especie, y (3) un estudio de disponibilidad de recursos tróficos y alimentación de la especie. Con los datos recabados será posible obtener patrones de la ecología reproductora de la especie en ambientes tanto agrícolas como ganaderos. Las consecuencias de estos diferentes patrones, y los de sus presas, son la base sobre la que se construirán unas propuestas técnicas para su conservación que puedan hacerse llegar a los organismos implicados tales como las direcciones generales de agricultura, ganadería, espacios protegidos, flora y fauna, etc.
  2. MOTIVACIÓN
    En menos de 20 años, la Lechuza Común ha pasado de ser una especie abundante y casi homogéneamente repartida por la Comunidad de Madrid a contar con un número alarmantemente bajo de parejas.
    Tras el censo que hemos llevado a cabo en 2018, resulta enormemente interesante contrastar la distribución encontrada con los mapas de distribución anteriores (atlas nacionales, atlas de las aves reproductoras de Madrid, etc.). Podemos obtener así un patrón que evidencia de forma objetiva la disminución poblacional de la especie en la Comunidad de Madrid.
    El hábitat más favorable para la especie y por tanto en que ha acogido históricamente un mayor número de efectivos es el cereal de secano. En el sur y este de la comunidad encontramos pueblos, que brindan un nicho para anidar, rodeados de secanos donde las lechuzas obtienen el alimento. Tradicionalmente estas han sido las principales zonas madrileñas para la especie.
    La gestión agrícola de secano que se ha llevado a cabo durante las últimas décadas ha reducido enormemente el hábitat de micromamíferos e insectos, y con ello la disponibilidad de presas para la rapaz nocturna y para otras muchas especies de aves amenazadas. Como resultado, la productividad anual se ha visto reducida, así como la condición física de los juveniles en la dispersión. La gestión agrícola actual es, por tanto, incompatible con una especie que muestra casi un 75% de mortalidad juvenil a lo largo de su primer invierno, y con una rápida tasa de recambio de reproductores.
    Las parejas que sobreviven aún dentro del territorio madrileño han seleccionado –como habitualmente hacen- áreas abiertas en las que cazar con una mayor riqueza de presas que las que se encuentran en la actualidad en los secanos. Evitando la climatología más adversa característica de las zonas de mayor altitud, limitante para la especie, la mayor parte de las parejas que hemos encontrado se han instalado en el pie de sierra, dependiendo aparentemente de prados ganaderos.
    Ante esta nueva situación, parece conveniente estudiar las consecuencias que sobre la población madrileña tiene este nuevo escenario al que las lechuzas se han visto obligadas y compararlo con los hábitos que habitualmente ha mostrado este ave en los secanos. Por ejemplo, la comparativa de abundancia y diversidad de recursos tróficos en territorios de ambas zonas, las diferencias en la alimentación, tamaños de territorio, disponibilidad de lugares para nidificar, distancia de estos a las áreas de campeo, etc.
    Nuestra hipótesis es que la especie ha seleccionado paisajes modelados por la ganadería en el pie de sierra para suplir en la medida de lo posible su inviabilidad en los secanos. Pero estos ambientes están lejos de resultar adecuados para la especie en términos energéticos, no resultando útiles desde el punto de vista de su productividad anual, necesaria para el mantenimiento de sus poblaciones.
  3. OBJETIVOS
    Objetivo general:
    • Compatibilizar los usos agrícolas y ganaderos con la conservación de las especies silvestres amenazadas
    Objetivos específicos:
    • Profundizar en el conocimiento de aquellos componentes de la ecología de la Lechuza Común que afectan a su conservación en zonas protegidas de la Comunidad de Madrid
    • Promover cambios en la gestión agrícola y ganadera que hagan compatible este uso del territorio con el sostenimiento de la población de la especie
    • Divulgar entre los organismos implicados en conservación el estado de conservación de la Lechuza Común, así como las razones que la han llevado a esta situación
  4. ACCIONES PRINCIPALES
    Análisis de los cambios en la distribución de la Lechuza Común en la Comunidad de Madrid
    Se llevará a cabo una comparativa en la distribución de la especie en los mapas de reproducción de los que disponemos, desde el año 1987 hasta el censo llevado a cabo por Brinzal en 2018. Se llevarán a cabo comparativas en cuanto a la evolución en el número de cuadrículas con reproducción segura, probable o posible, así como la concentración de éstas en áreas que mantengan diferentes usos del suelo (agricultura de secano, estepas, vegas, prados, etc.).
    Estudio de la actual selección de hábitat de la Lechuza Común
    Teniendo en cuenta los mencionados usos del suelo, se extraerá a través de un SIG un número de variables (vegetación, uso del suelo, infraestructuras, etc.) en un círculo de 1,5 km de radio alrededor de cada nido conocido para posteriormente y a través de métodos estadísticos concluir cuáles de ellas son seleccionadas por la especie. Se escogerán territorios incluidos dentro de zonas pertenecientes a la Red Natura 2000. Se trata de caracterizar cualitativa y cuantitativamente los lugares elegidos por la especie para reproducirse en las diferentes zonas.
    Estudio del uso del hábitat de la Lechuza Común
    A través del marcaje con emisor terrestre de adultos reproductores, estudiaremos algunos usos del territorio en áreas de diferente uso (ganadero vs agrícola) como son tamaño de área de campeo, distancia a áreas de caza, etc.
    Estudio de la disponibilidad de recursos tróficos y la evolución de la alimentación de la Lechuza Común
    A través de trampas Shermann, y siguiendo metodologías estandarizadas de seguimiento de las poblaciones de micromamíferos, se estudiará la diversidad y abundancia de estos animales en territorios ocupados para la reproducción en áreas agrícolas y ganaderas. De igual modo se realizará una comparativa de la alimentación, basándonos en el estudio del contenido de egagrópilas, en ambas zonas.
    Propuestas técnicas para favorecer la conservación de la especie
    Con los datos resultantes de los anteriores estudios, se elaborará un informe que recoja las consecuencias que, de cara a su conservación, tienen los patrones observados en la nueva ecología reproductora de la especie. Del mismo modo, se elaborarán directrices dirigidas a paliar los actuales factores limitantes, que puedan formar parte de un programa de manejo de la población de la especie y que serán remitidas a los órganos gestores de especies protegidas, agricultura, ganadería y espacios protegidos.
  5. LOCALIZACIÓN DEL PROYECTO
    • ZEC Cuencas del Río Jarama y Henares
    • ZEC Cuenca del Río Guadarrama
    • ZEC Vegas, Cuestas y Páramos del Sureste

  6. ENTIDADES COLABORADORAS
    Este proyecto se realiza con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Transición ecológica, el Área de Conservación de Flora y Fauna (D.G. del Medio Ambiente y Sostenibilidad. Consejería de medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Comunidad de Madrid), la D.G. de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Consejería de medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Comunidad de Madrid) y Espacios protegidos (Consejería de medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Comunidad de Madrid). Además cuenta con la colaboración de la Facultad de Biología de la UCM.

Con el apoyo de: