Cada primavera y verano, el Centro de Recuperación de Rapaces Nocturnas de Brinzal recibe numerosos pollos y volantones de aves silvestres que han permanecido varios días, e incluso semanas, en domicilios particulares. Quienes los recogen lo hacen movidos por la mejor de las intenciones: intentar salvarles la vida. Sin embargo, en muchas ocasiones, ese tiempo transcurrido fuera de un centro especializado reduce considerablemente sus posibilidades de recuperación y de volver a la naturaleza. 6 razones para no cuidar fauna silvestre en casa pretenden explicar por qué, cuando un animal realmente necesita ayuda, la mejor decisión es ponerlo cuanto antes en manos de especialistas.

6 razones para no cuidar fauna silvestre en casa

1. No todas las aves necesitan la misma ayuda

No todas las aves encontradas en el suelo deben ser recogidas. La actuación correcta depende de la especie y de la situación en la que se encuentre el animal.

Algunas especies, como los vencejos, necesitan ser rescatadas prácticamente siempre, ya que una vez en el suelo no pueden remontar el vuelo por sí mismas y requieren atención especializada. Otras, como los gorriones, las urracas o muchas otras aves urbanas (también las palomas bravías), pasan parte de su desarrollo fuera del nido mientras aprenden a sobrevivir con la ayuda de sus padres. En estos casos, recogerlas innecesariamente puede separarlas definitivamente de su familia. Las palomas bravías, no podemos atenderlas en nuestro centro de recuperación.

Por ello, antes de intervenir, lo más recomendable es consultar con un centro de recuperación de fauna silvestre. Una simple llamada puede evitar errores y garantizar que el animal reciba la ayuda que realmente necesita.

2. Una alimentación inadecuada puede comprometer su futuro

Cada especie tiene unas necesidades nutricionales muy concretas y estas cambian conforme el animal crece. Alimentar un ave silvestre con pan, carne, pienso para mascotas u otros alimentos habituales puede provocar importantes carencias nutricionales, aunque aparentemente coma con normalidad.

En Brinzal recibimos con frecuencia aves que llegan desnutridas, debilitadas o con alteraciones en su desarrollo tras haber permanecido varios días en domicilios particulares. Durante las primeras semanas de vida necesitan una dieta muy específica, adaptada a su especie y edad, que resulta muy difícil de reproducir fuera de un centro especializado.

3. Un plumaje de mala calidad puede impedir su liberación

Uno de los problemas más habituales que encontramos es el deterioro del plumaje. Las plumas solo se forman una vez durante el crecimiento y necesitan un aporte equilibrado de proteínas, vitaminas y minerales para desarrollarse correctamente.

Cuando la alimentación no es la adecuada, las plumas pueden crecer deformadas, débiles o quebradizas. A diferencia de otros tejidos, una pluma dañada no puede repararse. En muchos casos, el ave deberá permanecer meses en el centro de recuperación esperando la siguiente muda para poder recuperar un plumaje funcional y tener opciones reales de volver a volar en libertad.

Cada hora cuenta

4. Retrasar el ingreso reduce sus posibilidades de recuperación

Muchas personas intentan sacar adelante al animal durante varios días antes de pedir ayuda. Sin embargo, ese tiempo puede resultar decisivo. Lesiones internas, fracturas, infecciones, deshidratación o problemas derivados de una alimentación incorrecta pueden agravarse rápidamente sin que resulten evidentes para una persona sin experiencia.

Cuanto antes llegue el animal a un centro de recuperación, antes podrá recibir atención veterinaria, hidratación, tratamiento y los cuidados específicos que necesita. Actuar con rapidez aumenta considerablemente sus posibilidades de recuperación y de regreso a la naturaleza.

5. El comportamiento también puede verse alterado

Muchas aves criadas en domicilios particulares se acostumbran a la presencia humana y dejan de desarrollar comportamientos esenciales para sobrevivir en libertad. Este fenómeno, conocido como impronta, puede hacer que el animal busque constantemente el contacto con las personas, pierda el miedo a posibles amenazas o no aprenda correctamente a relacionarse con individuos de su propia especie. En estas condiciones, sus posibilidades de adaptación y supervivencia una vez liberado disminuyen considerablemente.

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6. En un centro de recuperación tiene muchas más oportunidades

Los centros de recuperación cuentan con veterinarios, rehabilitadores e instalaciones adaptadas para cada especie. Allí los animales reciben una valoración completa, una alimentación específica, tratamientos veterinarios y, cuando es necesario, permanecen junto a otros ejemplares de su misma especie para evitar la impronta hacia las personas.

Antes de ser liberadas, las aves realizan además un periodo de entrenamiento que permite comprobar que vuelan correctamente, recuperan su musculatura y son capaces de alimentarse por sí mismas. Todo ello persigue un único objetivo: que vuelvan a ser completamente silvestres.

Ayudar también significa saber cuándo intervenir

Los centros de recuperación de fauna silvestre atendemos cada año miles de animales, pero nuestros recursos son necesariamente limitados. Por ello, es fundamental que la ciudadanía conozca cuándo un ave necesita realmente ser rescatada y cuándo puede permanecer bajo el cuidado de sus progenitores. Actuar de forma responsable permite destinar los recursos disponibles a los animales que realmente requieren atención especializada y aumenta las posibilidades de recuperación de todos ellos.

Si encuentras un ave silvestre y tienes dudas, contacta siempre con el centro de recuperación más cercano antes de actuar. Si realmente necesita ayuda, colócala en una caja de cartón con pequeños orificios de ventilación, mantenla en un lugar tranquilo y no intentes alimentarla, darle agua ni medicarla por tu cuenta.

Cada verano comprobamos que muchos de los problemas con los que ingresan estas aves podrían haberse evitado llegando antes al centro de recuperación. Tu intención de ayudar puede marcar la diferencia, pero la mejor forma de hacerlo es poner al animal cuanto antes en manos de especialistas.

Imagen Videovigilancia aplicada a la rehabilitación de rapaces nocturnas 2

Esta actividad ha sido financiada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, pero no expresa la opinión del mismo.