El proyecto de Estudio y conservación de rapaces nocturnas agroesteparias del centro peninsular no solo trabaja para conocer mejor a estas especies y aplicar medidas para su recuperación. La conservación también pasa por acercar la biodiversidad a la sociedad, generar conocimiento y crear espacios donde las personas puedan descubrir el valor de los ecosistemas que nos rodean. Divulgar también es conservar.

Dentro de este objetivo se desarrolla un amplio programa de educación ambiental y formación en el Centro de Naturaleza de La Chanta, un espacio restaurado que demuestra cómo la recuperación de entornos degradados puede convertirse en una oportunidad para la fauna y para las personas. A través de sus actividades se fomenta una relación más cercana con la naturaleza, mostrando que proteger un ecosistema implica también comprenderlo, valorarlo y participar en su cuidado.

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Educación ambiental: compartir para conservar

A través de este programa se realizan visitas escolares, actividades divulgativas, jornadas ambientales, voluntariados y acciones formativas dirigidas a diferentes públicos. Estas actividades permiten dar a conocer la importancia de la restauración ecológica, el papel de los humedales en un contexto de cambio climático y la necesidad de proteger la fauna y flora asociadas a estos espacios.

En total, las actividades desarrolladas han contado con la participación de 1.393 personas, acercando el trabajo de conservación a estudiantes, familias, asociaciones, voluntariado y futuros profesionales del medio natural.

Entre estas actividades destacan las visitas de educación ambiental con escolares, que han reunido a 434 participantes, las actividades abiertas al público general con 417 personas, las acciones formativas con 280 participantes, las jornadas y eventos ambientales con 196 asistentes y los programas de voluntariado, con 66 personas implicadas.

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La Chanta: un espacio para aprender

La implicación de entidades educativas y sociales es fundamental para que estos proyectos tengan un impacto real. Dentro de las actividades realizadas destacan las colaboraciones con entidades como la la Asociación PAUTA, acercando la naturaleza y la educación ambiental a nuevos colectivos, así como acciones formativas con centros universitarios, donde estudiantes y futuros profesionales pueden conocer de primera mano proyectos de restauración ecológica y conservación de fauna silvestre.

Este trabajo se desarrolla gracias a la colaboración con HOLCIM, empresa propietaria de La Chanta, y demuestra cómo una antigua cantera puede transformarse en un espacio de alto valor ecológico y educativo. La recuperación de este entorno ha permitido crear un refugio para numerosas especies y, al mismo tiempo, un lugar donde la sociedad puede aprender sobre biodiversidad, restauración ambiental y el papel que cada persona puede desempeñar en la protección del medio natural.

A través de estas iniciativas seguimos construyendo puentes entre las personas y la naturaleza, porque conservar también significa implicarse.

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Imagen Videovigilancia aplicada a la rehabilitación de rapaces nocturnas 2

Esta actividad ha sido financiada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, pero no expresa la opinión del mismo.