La conservación de una especie requiere trabajar en distintos frentes. En Brinzal seguimos ampliando los medios destinados a la recuperación de las poblaciones de mochuelo europeo (Athene noctua) y lechuza común (Tyto alba). Para ello hemos construido tres nuevas instalaciones para mochuelo y lechuza. Son espacios de pequeñas dimensiones destinados al programa de cría en cautividad. A estas se sumarán próximamente otras tres, completando un conjunto de seis instalaciones específicamente destinadas a esta labor.

Imagen Nuevas instalaciones para mochuelo y lechuza 1

Un espacio tranquilo para criar

Las nuevas instalaciones para mochuelo y lechuza se encuentran en la zona más tranquila del Centro de Recuperación, una ubicación especialmente adecuada para reducir las molestias y proporcionar a las parejas las condiciones necesarias para reproducirse. En ellas se alojarán parejas de ejemplares irrecuperables, aves que debido a sus lesiones o circunstancias particulares no pueden regresar a la naturaleza, pero que pueden desempeñar un papel fundamental como reproductores, además de como nodrizas en el caso del mochuelo.

La cría en cautividad permite obtener ejemplares destinados posteriormente a programas de reforzamiento poblacional mediante técnicas como el hacking. De este modo, animales que no pueden ser liberados directamente pueden contribuir a la recuperación de sus poblaciones.

Mochuelo y lechuza: dos especies que necesitan ayuda

La elección de estas dos especies no es casual. Tanto el mochuelo europeo como la lechuza común, especialmente ligadas a los ambientes agrarios, han experimentado importantes descensos poblacionales. Desde Brinzal llevamos documentado tendencias negativas para ambas especies, relacionadas, entre otros factores, con la transformación e intensificación de los ambientes agrícolas.

Por eso, la cría en cautividad forma parte de una estrategia más amplia de conservación que incluye también el seguimiento de poblaciones, la mejora del hábitat y la liberación de ejemplares. El objetivo no es mantener estas aves en cautividad, sino utilizar la reproducción de ejemplares irrecuperables para contribuir a que más individuos puedan vivir en libertad. Puedes consultar algunos de los proyectos que realizamos aquí.

Tú también puedes ayudar

Estas parejas irrecuperables tienen una función esencial en nuestros proyectos de conservación y también pueden convertirse en una forma muy directa de colaborar con Brinzal. Apadrinando una pareja de aves irrecuperables contribuyes a sus cuidados y al mantenimiento de los programas de cría que permiten que nuevos ejemplares puedan regresar a la naturaleza.

Además, los padrinos y madrinas pueden conocer de cerca la labor que realizamos y visitar el centro en nuestra jornada anual de puertas abiertas para socios y padrinos.

Seis nuevas instalaciones para parejas que no pueden volar y, aun así, pueden ayudar a que otros sí lo hagan. Con tu apoyo, podemos seguir dándoles esa oportunidad.

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