El primer hacking de lechuza común de 2026 ya está en marcha. Se ha instalado en un centro escolar del norte de la Comunidad de Madrid. En éste, se han introducido cinco pollos procedentes del programa de cría en cautividad que desarrollamos en el Centro de recuperación de rapaces nocturnas de Brinzal. Esta actuación tiene como objetivo reforzar las poblaciones de lechuza común (Tyto alba), una especie que ha sufrido un acusado descenso en las últimas décadas en el centro peninsular. La implicación del entorno educativo en este tipo de proyectos permite, además, acercar la conservación de la biodiversidad a la sociedad desde edades tempranas.

Primer hacking de lechuza común de 2026: una técnica para volver a la naturaleza
El hacking es una técnica de liberación progresiva especialmente indicada para especies como la lechuza común, que requieren un periodo de dependencia antes de su emancipación. Los pollos, ya desarrollados y capaces de alimentarse por sí mismos, se introducen en una caja nido instalada en el medio natural. Allí reciben alimento de forma controlada y sin contacto visual con humanos, favoreciendo un desarrollo adecuado sin generar dependencia. Tras las primeras semanas, comienzan a salir de la caja y realizar sus primeros vuelos, regresando inicialmente para alimentarse hasta que adquieren plena autonomía. Este proceso mejora significativamente sus probabilidades de supervivencia y facilita su integración en el entorno donde, con el tiempo, podrán reproducirse.

Cría en cautividad: el origen de los pollos liberados
Los cinco ejemplares liberados proceden del programa de cría en cautividad de Brinzal. Este programa se desarrollado gracias a varias parejas de lechuzas irrecuperables. Debido a sus lesiones, no pueden ser devueltas a la naturaleza pero que desempeñan un papel esencial como reproductores. La mayor parte del proceso de cría se realiza de forma natural por estos adultos. Se interviene únicamente en fases críticas como la incubación, para aumentar las probabilidades de supervivencia de los pollos. Estos ejemplares nacidos en cautividad se destinan a proyectos de reforzamiento poblacional. Utilizamos el método de hacking en zonas adecuadas donde puedan contribuir a recuperar una especie muy ligada a los paisajes agrarios y actualmente en declive. Este proyecto recibe el apoyo de la Comunidad Autónoma de Madrid.

Proyecto Alba: una estrategia a largo plazo
Todas estas actuaciones se enmarcan dentro del Proyecto Alba, una iniciativa que Brinzal desarrolla desde hace varios años para hacer frente al declive de la lechuza común en la Comunidad de Madrid. Este proyecto integra distintas líneas de trabajo, como la cría en cautividad, los programas de hacking, la instalación de cajas nido y el seguimiento de poblaciones, con el objetivo de recuperar una especie estrechamente ligada a los paisajes agrarios tradicionales. A través de una intervención continuada y basada en el conocimiento científico, el Proyecto Alba busca no solo aumentar el número de ejemplares, sino también mejorar las condiciones del hábitat para asegurar su viabilidad a largo plazo.
Seguimos estudiando causas y soluciones
A través del proyecto de Estudio y conservación de rapaces nocturnas agroesteparias del centro peninsular, intentamos analizar las causas del declive de especies como la lechuza común, ligado principalmente a la intensificación agrícola, la pérdida de hábitat y la reducción de sus recursos alimenticios. Estos estudios analizan el estado de las poblaciones, la disponibilidad de presas y las condiciones del medio, evidenciando que muchos territorios ya no ofrecen las condiciones necesarias para su reproducción y supervivencia.
A partir de este conocimiento, se desarrollan actuaciones concretas centradas en la conservación: programas de cría en cautividad, liberación de ejemplares para reforzar poblaciones, seguimiento de aves y parejas reproductoras, así como la promoción de prácticas agrícolas compatibles con la biodiversidad. Todo ello forma parte de una estrategia aplicada que busca recuperar la lechuza común y otras aves esteparias en los paisajes agrarios. Esta investigación ha sido financiada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto demográfico, pero on expresa la opinión del mismo.

Tú también puedes formar parte de este trabajo. Hazte socio de Brinzal, apadrina un ave recuperable o una pareja de irrecuperables, o colabora a través de nuestra tienda online. Con tu apoyo, proyectos como este siguen siendo posibles.