El Proyecto Alba es uno de los proyectos de Brinzal más longevo, tras el del Centro de recuperación de rapaces nocturnas y el programa de cría en cautividad. A través de estos proyectos luchamos activamente por la conservación de la Lechuza Común (Tyto alba).
INTRODUCCIÓN
La Lechuza Común está experimentando una acelerada regresión en sus poblaciones en el centro peninsular. En muy pocos años ha pasado de ser una especie abundante y casi homogéneamente repartida por la Comunidad de Madrid a contar con un número alarmantemente bajo de parejas. Los resultados del censo de lechuza realizado por Brinzal en 2018 mostraban una población estimada de 25-37 parejas en la Comunidad de Madrid.
Es una de las rapaces nocturnas que se encuentra en peor situación de conservación según los informes de los últimos años del la organización Seo BirdLife, que evalúa el estado de conservación a través de censos anuales. Está catalogada como “Preocupación Menor” a nivel mundial por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), como especie de preocupación de categoría 3 a nivel europeo por el SPEC (Especies de Interés para la Conservación) y está incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial en España, aunque no lo está en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (RD 139/2011). En la Comunidad de Madrid, se encuentra en la categoría “De interés especial” del Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres y de Árboles Singulares, sin bien es cierto que este catálogo no se ha actualizado desde 1992.
Históricamente, la lechuza y otras muchas especies, se han beneficiado de la actividad agrícola. Ésta les proporcionaba un hábitat en el que disponían de refugio y alimento. A su vez, la lechuza es un ave muy beneficiosa, ya que se alimenta precisamente de los micromamíferos que causan daños a los cultivos, como los topillos. Sin embargo, los cambios que ha experimentado la agricultura a partir de la segunda mitad del siglo XX, lo que se conoce como intensificación agrícola ha cambiado esta realidad. Con el objetivo de aumentar la productividad se ha fomentado el uso sistemático de fertilizantes y pesticidas químicos, maquinaria pesada, la implantación de cultivos de regadío en zonas de secano y, algo muy importante, la eliminación de lindes, setos y barbechos. Todo esto ha originado una pérdida de calidad en estos hábitats, provocando una disminución en la disponibilidad de presas, e impactando negativamente sobre la productividad y el recambio poblacional necesario para la sostenibilidad de las poblaciones de la lechuza. Se trata de una situación compartida con otras muchas otras especies de aves ligadas a estos entornos.
Desde Brinzal llevamos más de una década ejecutando proyectos dirigidos a la conservación de la lechuza común y otras especies dependientes de medios agrarios, como el mochuelo. Y desde 2028, trabajamos en las diversas fases del Proyecto Alba.

Brinzal Un Mochuelo en Cada Olivo, AgroSOStenible
Proyecto Alba FASE I: Conservación de rapaces nocturnas ligadas a medios agrarios (2018)
En 2018 se puso en marcha la primera fase de este proyecto, con los objetivos de:
- Promover una agricultura de secano compatible con el sostenimiento de las poblaciones de rapaces nocturnas y otras aves ligadas al medio agrario.
- Sensibilizar a la población rural sobre el efecto beneficioso de muchas especies de aves que forman parte del ecosistema agrícola.
- Amortiguar la escasez de juveniles de mochuelo y lechuza en las áreas del proyecto a través del reforzamiento con ejemplares procedentes del Centro de Recuperación de Brinzal.
- Conocer de forma objetiva la cuantía de la población de lechuza común en la Comunidad de Madrid.
Entre las actuaciones del proyecto se realizó un pequeño manual: “Agricultura sostenible. Guía para mejorar la salud de nuestros campos”. En él se recogían una serie de prácticas agrícolas que podían poner en marcha los agricultores para compatibilizar su actividad con la conservación de la biodiversidad y, a su vez, beneficiarse al reducir costes, ahorrar agua y obtener unos productos más sanos y con mayor valor de mercado.
Otra actuación del proyecto fue la realización de un censo de lechuza común en la Comunidad de Madrid. Se estimó una población estimada de sólo 25-37 parejas en la región, lo que significa una disminución cercana al 70% en los últimos 20 años.
En ese censo las poblaciones de la especie en la Comunidad de Madrid se repartían en tres zonas bien definidas: cuenca del medio Jarama y Henares (noreste de Madrid), sur del área metropolitana y cuenca del Guadarrama (oeste de Madrid). Además, había desaparecido totalmente de zonas agrícolas históricamente óptimas, como el sureste de la región.
Esta fase se realizó con apoyo de la Consejería de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid y con LUSH cosmetics.

Proyecto Alba FASE II: Influencia de los usos agropecuarios en la ecología de las especies silvestres amenazadas: el caso de la Lechuza Común (2019)
En 2019 se ejecutó la segunda fase del Proyecto Alba con los objetivos de:
- Profundizar en el conocimiento de aquellos componentes de la ecología de la lechuza que afectan a su conservación en zonas protegidas de la Comunidad de Madrid.
- Promover cambios en la gestión agrícola y ganadera que hagan compatible este uso del territorio con el sostenimiento de la población de la especie.
- Divulgar entre los organismos implicados en conservación el estado de conservación de la especie, así como las razones que la han llevado a esta situación.
Para ello, se realizaron diferentes estudios de selección de distribución, hábitat, y de disponibilidad y uso de recursos tróficos que quedaron plasmados en informes con propuestas técnicas que se trasladaron a las administraciones competentes.
Análisis de los cambios en la distribución de la lechuza en la Comunidad de Madrid
Se llevó a cabo un análisis de los cambios en la distribución de la especie, comparando los resultados del censo llevado a cabo por Brinzal en 2018 con los datos disponibles del Atlas de aves nidificantes en Madrid, de la Agencia de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid y SEO/Birdlife (1994) y el Atlas de las aves reproductoras de España, del Ministerio de Medio Ambiente y SEO/Birdlife (2003).
El resultado del análisis comparativo de distribución mostraba que la lechuza había disminuido drásticamente y rápidamente en la Comunidad de Madrid desde 1994. Tanto en el número de cuadrículas UTM de 10 x 10 kilómetros ocupadas, como en el número de parejas reproductoras, mostraban cifras alarmantemente bajas, y más, teniendo en cuenta las densidades que alcanzaba la especie hasta hace pocos años.
Subir informe Análisis de distribución de la Lechuza común Tyto alba en la Comunidad de Madrid desde 1994 a Drive y enlazar
Estudio de selección de hábitat
El estudio de las características del hábitat seleccionado por la lechuza en la Comunidad de Madrid se llevó a cabo a dos niveles: macrohábitat (con el que se obtiene una visión más general) y microhábitat (que se ocupa de la estructura del hábitat), con el objetivo de conocer los requerimientos de la especie que limitan su distribución.
El cereal de secano es el hábitat seleccionado mayoritariamente. Estas son las zonas de campeo donde las lechuzas obtienen su alimento. El suelo urbano y el industrial arrojan diferencias también significativas: proporcionan lugares de nidificación. Las áreas forestales, por el contrario, son evitadas sistemáticamente. El resto de agrupaciones de hábitat (regadíos, otros cultivos, praderas y pastos, etc.) no arrojan diferencias estadísticamente significativas. A pesar de ello, un buen número de parejas se instala en dehesas ganaderas.
Así pues, es evidente que la actividad humana, tanto agrícola como ganadera, brinda las condiciones que las lechuzas necesitan. Sin embargo, la pérdida de hábitat agrícola de secano en la Comunidad de Madrid desde 1990 ha sido mínima. Por tanto no parece existir una relación directa entre la distribución de la especie y la cantidad de hábitat aparentemente disponible.
Subir informe Informe técnico de selección de hábitat en la Lechuza común Tyto alba en la Comunidad de Madrid a Drive y enlazar
Estudio de la disponibilidad y uso de recursos tróficos
Por un lado, se hizo un estudio de la disponibilidad de recursos tróficos en zonas con presencia de lechuza y en otras zonas similares, pero sin presencia de lechuza. Para ello se utilizaron trampas Sherman de captura en vivo, y que no provoca daños a los individuos capturados. La medida de disponibilidad de recursos tróficos de cada zona de muestreo es el Índice de abundancia, el cual se calcula dividiendo el número de individuos capturados entre el número de trampas por el número de noches que permanecen puestas.
También se hizo un estudio de uso de recursos tróficos, con el objeto inicial de comprobar el uso de los recursos tróficos disponibles que hacía la especie en las diferentes zonas, tanto agrícolas como ganaderas. Para ello, se recolectaron egagrópilas de distintos individuos de la especie, que son pequeñas bolas formadas por los restos no digeridos de las presas, principalmente huesos y pelo (o plumas), que expulsan por la boca en sus lugares de descanso, nidificación o posaderos habituales. El análisis de estas egagrópilas permite determinar, mediante la identificación de los cráneos y/o las mandíbulas presentes en ellas, las diferentes especies de presas de las que se ha alimentado ese individuo, así como el número de ellos.
La disponibilidad de recursos tróficos para la lechuza, que basa su alimentación en diferentes especies de micromamíferos (ratones y topillos, fundamentalmente), varía mucho en las diferentes zonas muestreadas. Si bien encontramos que en hábitats ganaderos existe el doble de abundancia media de presas que en hábitats agrícolas, comparando entre zonas ocupadas o no por lechuza no hallamos diferencias significativas. Esto nos indica que hay otros factores, además de la disponibilidad de recursos tróficos, implicados en que un hábitat sea favorable o no para la especie, como pueden ser la disponibilidad de lugares de nidificación, competencia con otras especies (como el cárabo común) o la presencia de depredadores (búho real o azor).
Las zonas en las que se practica una agricultura intensiva carecen de la disponibilidad de recursos tróficos necesaria para la lechuza, a pesar de ser un tipo de hábitat mucho más favorable que tradicionalmente contaba con una mayor presencia de la especie en la Comunidad de Madrid. En zonas de aprovechamiento ganadero, la lechuza cuenta a priori con un mayor número de presas de las que alimentarse, pero se trata de un tipo de hábitat mucho menos adecuado a la ecología de la especie y que presumiblemente condiciona un éxito reproductor mucho menor del esperado.
Subir informe Informe técnico sobre disponibilidad de recursos tróficos y alimentación de la Lechuza común Tyto alba en la Comunidad de Madrid a Drive y enlazar
Propuestas técnicas la conservación de la lechuza común en la Comunidad de Madrid
Como actuación final del proyecto, se hizo un informe con propuestas técnicas que fue trasladado a las autoridades competentes.
- Revisión de la situación de la Lechuza común en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, y de Árboles Singulares de la Comunidad de Madrid. La inclusión de la lechuza en una categoría que refleje su situación real, independientemente de las actuaciones de las administraciones públicas dirigidas a la especie, favorecería la puesta en marcha, por parte de la iniciativa privada, de proyectos dirigidos a su conservación.
- Necesidad de profundizar en el conocimiento de los factores implicados en la regresión de la especie. Es importante también reseñar que este declive poblacional de la Lechuza común en la Comunidad de Madrid, lo están experimentando gran parte de las especies que también dependen de los sistemas agrarios de secano, como mochuelo europeo, aguilucho cenizo, cernícalo primilla, sisón común, ganga ibérica o calandria común.
- Promoción de medidas efectivas en la próxima Política Agraria Común que contribuyan de una forma efectiva a la conservación de las especies ligadas a medios agrarios. La preocupación por la sostenibilidad agrícola y la conservación medioambiental ha ido ganando peso en la Política Agraria Común con el paso de los años. El Greening o “pago verde”, establecido desde 2015, que complementa el pago básico a los agricultores en la PAC, ha incentivado las buenas prácticas medioambientales en la producción agrícola, así como el mantenimiento de superficies beneficiosas para el clima y el medioambiente. Las medidas implementadas por el Greening -rotación de cultivos, mantenimiento de pastos permanentes y presencia de superficies de interés ecológicos en las superficies- han propiciado indiscutibles mejoras. Sin embargo, estas prácticas no parece que estén mejorando las tendencias poblacionales de las especies dependientes de los hábitats agrarios.
- Establecimiento de medidas prácticas y efectivas desde las administraciones competentes, que se han demostrado eficaces para potenciar la biodiversidad y la salud de los entornos agrarios, como son el fomento de los ecotonos, los barbechos, las lindes y manchas de vegetación natural, las coberturas vegetales, y el cultivo de leguminosas vitales para la conservación de determinadas especies.
Subir informe Propuestas técnicas para favorecer la conservación de la Lechuza Común en la Comunidad de Madrid a Drive y enlazar
Esta fase del proyecto se realizó con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad de la Comunidad de Madrid.



Descarga la GUÍA PARA MEJORAR LA SALUD DE NUESTROS CAMPOS
Esta fase del proyecto se realizó con el apoyo de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del territorio de la Comunidad de Madrid.
Proyecto Alba FASE III: Estudio de los factores limitantes y construcción de un modelo espacial predictivo para la conservación de rapaces nocturnas con tendencias poblacionales regresivas: la lechuza común y el mochuelo europeo (2020-2021)
Durante los años 2020 y 2021, se llevó a cabo la tercera fase del proyecto, con el objetivo de optimizar los esfuerzos dedicados a la conservación de estas especies, a través del conocimiento de los factores implicados en su disminución, relacionando parámetros fisiológicos y reproductivos de parejas de ambas especies con los hábitats ocupados, es decir, conocer cómo el entorno afecta directamente a factores biológicos.
Se localizaron parejas reproductoras silvestres lechuza y se determinó un buffer o zona de influencia alrededor del nido, con un área de un kilómetro de radio alrededor del nido, sumando 315 hectáreas por cada punto. En esa área se hicieron diferentes estudios:
- Estudio in situ del uso del suelo, reflejando el tipo de cultivo en zonas agrícolas, y las superficies de lindes o zonas de vegetación natural.
- Abundancia de recursos tróficos, mediante trampeo de micromamíferos para obtener índices de abundancia.
- Presencia de potenciales depredadores, tanto rapaces (azor, búho real y cárabo), como mamíferos carnívoros (garduña, jineta, comadreja, zorro, tejón, meloncillo, gato montés, gato doméstico y perro).
- Presencia de carreteras dentro del área caracterizada: tipo de carretera y metros lineales.
- Distancia del nido a núcleos urbanos.
Además, de las parejas localizadas se hizo un estudio de parámetros reproductivos y biológicos.
Los datos de caracterización de hábitat (uso del suelo, disponibilidad de recursos tróficos, presencia de potenciales depredadores y carreteras, distancia a núcleos urbanos) se incorporaron a un sistema de información geográfica, concretamente QGIS. Los datos derivados del estudio de parámetros reproductivos y biológicos, así como los resultados de las analíticas sanguíneas, se incorporaron a una matriz de Excel.
Una vez informatizados todos los datos, se ha utilizado el programa de análisis estadístico R, para analizarlos y relacionar las múltiples variables obtenidas. El objetivo era obtener relaciones significativas que permitieran determinar qué características del hábitat están implicadas, y de qué manera, en que una zona pueda considerarse como óptima, subóptima o desfavorable para la Lechuza Común (Tyto alba) y del Mochuelo europeo (Athene noctua).
El escaso número de lechuzas en la región, provocó que no se pudiera alcanzar un número adecuado de muestras obtenidas para que el análisis de los datos tuviera validez estadística. Si se pudo esbozar cuáles son las características que debe presentar un territorio para que resulte adecuado para la especie.
Su preferencia por las áreas de cultivo es clara, aumentando la probabilidad de su presencia cuantas más hectáreas dedicadas a agricultura haya en un territorio. Además, necesita un hábitat heterogéneo con buena parte del paisaje ocupado por lindes y zonas de vegetación natural, y favoreciéndole la ausencia de carreteras. La presencia de determinadas especies de rapaces, potenciales depredadores, limita la presencia de lechuza pudiendo condicionar su establecimiento en un territorio.
Desde 2020, con el inicio de este proyecto, se empezó a monitorizar todos los nidos silvestres de la región, así como a anillar todos los pollos nacidos en estos nidos.
Esta fase del proyecto se realizó con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la Fundación Montemadrid y Cecabank, a través de la iniciativa «Tú eliges».


FASE IV (desde 2022)
Desde 2022 a 2024 no ha habido una financiación específica del proyecto, pero se han seguido ejecutando las actuaciones básicas de seguimiento de las poblaciones de lechuza común en el centro peninsular: recopilación de citas, colocación de cajas nido en lugares propicios, seguimiento de los nidos silvestres y anillamiento de los pollos.
Durante 2024 y 2025, se continuó con el seguimiento de las poblaciones silvestres, esta vez con el apoyo de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid.
Desde el inicio del Proyecto Alba, se han anillado 153 ejemplares de lechuza común (12 adultos y 141 pollos) hasta la fecha. Seguimos trabajando para que la lechuza común no desaparezca de nuestros campos.


Proyecto Alba FASE V: Estudio y conservación de rapaces nocturnas agroesteparias del centro peninsular (2025-2026)
Desde julio de 2025, Brinzal ejecuta el proyecto Estudio y conservación de rapaces nocturnas agroesteparias del centro peninsular. Este proyecto tiene diferentes líneas de trabajo. Uno de los objetivos generales es mejorar el conocimiento disponible que pueda redundar en la conservación de la lechuza común en la Comunidad de Madrid. A su vez, este objetivo tiene dos objetivos específicos con diferentes actuaciones dirigidas a su consecución:
- Evaluar el estatus y grado de declive de la lechuza común en la Comunidad de Madrid. Hace ocho años del último censo que se hizo en la región, por lo que queremos evaluar la situación real de la especie. Se trata de llevar a cabo un censo, en al menos 100 territorios históricos y conocidos de la Comunidad de Madrid, para obtener datos que nos permitan elaborar un modelo de ocupación, el cual nos permita evaluar el estado de la población así como los factores que la afectan (como la presencia de depredadores, para ello se llevará a cabo también un censo de presencia de búho real en los mismos territorios).
- Mejorar el conocimiento sobre algunos parámetros relacionados con su ecología y su conservación:
- Estudio de la productividad en la población centro peninsular de lechuza común y su relación con otras variables ambientales. Las poblaciones de esta especie se sostienen gracias a una alta productividad anual que compense la alta tasa de mortalidad anual de los jóvenes pero también de los adultos. La mortalidad durante el primer invierno de los jóvenes está directamente relacionada con su condición física en el momento de la dispersión. Por ambas razones resulta enormemente interesante analizar los datos recopilados de los seguimientos realizados a las parejas reproductoras de lechuza para conocer más de cerca aspectos de su biología reproductiva como es el caso de la productividad o aspectos relacionados con la condición física de los pollos, y estudiar si es posible, la relación de estos parámetros con variables ambientales que nos permitan desarrollar y proponer medidas de manejo y conservación.
- Análisis de diversos aspectos de la ecología de la población de lechuza común en el centro peninsular. Dado que los esfuerzos en conservación de especies amenazadas han de estar apoyados en un profundo conocimiento de la ecología de las mismas, se trata de iniciar un estudio de varios aspectos de la ecología de la lechuza común centro peninsular que están directamente relacionados con su conservación, como son la alimentación, fidelidad al lugar de nidificación, a la pareja, filopatria, reclutamiento, supervivencia, longevidad, etc.
Esta investigación es financiada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, pero no expresa la opinión del mismo.
Entidades colaboradoras el el proyecto Alba:





